Un extraño incidente ocurrió antes del partido de la primera ronda de la fase de grupos del Campeonato Mundial de Clubes entre River Plate y Urava Red Diamonds (3-1).
Tradicionalmente, al pitido inicial, los rivales se saludan con un apretón de manos. Sin embargo, el defensa y capitán japonés, Marius Hebraten, no lo hizo, sino que simplemente pasó junto a los jugadores. Antes de hacerlo, estrechó la mano de los árbitros. No obstante, el noruego aclaró la situación en sus redes sociales: Aficionados de River Plate. Olvidé estrechar la mano porque todo era nuevo. Estaba confundido y no entendía qué debíamos hacer. Por eso me fui sin estrechar la mano.
Parecía que no me importaban ustedes ni los jugadores. Esa nunca fue mi intención. Me disculpé con los jugadores en el vestuario después del partido y ahora me disculpo con ustedes. ¡Felicidades por la victoria! Les deseo lo mejor en los próximos partidos.
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