La selección alemana sub-21 derrotó a Francia por 3-0 en las semifinales del Campeonato Europeo Juvenil.
Tras el partido, estalló un escándalo inesperado en torno a la selección alemana: un empleado del estadio, entre lágrimas, corrió hacia la selección y comenzó a fotografiar a los jugadores, sospechando que habían robado jarras de cerveza. Según el director del estadio, después del partido, los jugadores supuestamente se llevaron unas 15 jarras.
Sin embargo, el secretario de prensa de la selección juvenil alemana, Marcus Bir, refutó estas acusaciones, explicando que se trataba de un error: Todo era diferente. La mujer llevó algunas jarras de cerveza a la tribuna secundaria; probablemente estaban destinadas a los árbitros. Luego, alguien retiró jarras vacías. Pensó que nuestros jugadores se las habían llevado, pero no fue así. Enlace fuente