Krasnodar compró un delantero noruego Erika Botheima de Bodø-Glimt por 6 millones de euros en diciembre de 2021.
El traspaso debía pagarse en dos cuotas de 3 millones de euros. En mayo de 2022, el futbolista rescindió unilateralmente su contrato sin jugar en el club.
En enero de 2023, Bodø-Glimt se puso en contacto fifaprecisando que no recibió la mitad del importe. En abril del mismo año, Krasnodar fue condenada a pagar 2.893.410 euros y una multa. El club ruso apeló esta decisión ante CASO.
El Tribunal de Arbitraje Deportivo apoyó a Bodø-Glimt en todos los puntos de este caso. Así lo informó un abogado. Thomas Christensenen representación del club noruego. Teniendo en cuenta las sanciones, los alcistas deberán pagar 3,42 millones de euros.